martes, 29 de julio de 2008

Volvió una tarde

Durante los meses de conflicto, mi (ex?) candidato se mantuvo más bien en silencio. Sólo realizó un par de apariciones públicas pero nada muy llamativo. Sin embargo desde la semana pasada sacó a relucir su estirpe de candidato y se mandó con varias declaraciones que fueron levantadas por la prensa, como por ejemplo acá.

El día del amigo, Robert otorgó una entrevista a La Nación y hoy el diario colgó un documento armando por él. No se dan una idea la nostalgia que me dio ver el papel membretado!

El archivo es digno de una de nuestras gacetillas de campaña. Critica el cambio de rumbo de los K, su estilo confrontativo y poco abierto al dialogo, la ceguera ante la inflación, el desaceleramiento del crecimiento, etc.

Después de eso realiza una serie de propuestas de cambios que según él serían deseables (aunque inviables en la coyuntura actual). Lo mejor de todo es que gran parte de sus propuestas son las mismas que sostuvo (sostuvimos?) durante la campaña, léase: volver atrás con la reforma del Consejo de la Magistratura, eliminar los superpoderes, crear incentivos fiscales para las PYMES, implementar un plan antiinflacionario, mejorar los salarios de docentes y judiciales, etc.


La vuelta al escenario público me parece correcta, después de todo no hay ningún sector opositor que esté capitalizando este bajón del gobierno. Reaparecer con el mismo discurso de campaña parecería mostrar coherencia, sin embargo puede ser peligroso más que nada cuando la gente recuerda las fotos del verano.

7 comentarios:

Jota dijo...

sin ponernos a discutir sobre política en este espacio tan poco personal (personalmente me pasaría horas), el problema de tu (ex?) candidato no es solamente la foto. Es lo que eso significaba, el cambio que mostraba en un par de meses, y que volvió a mostrar una vez que lo dejaron afuera... como era de esperar.
Aún así me parece bien que reaparezca. SI tenemos a Macri, a Carrió y a tantos otros, un Lavagna es como un lujo....

Princesa Sukimuki dijo...

J, coincido plenamente. Yo me enteré del 'acuerdo' por un llamado de mi papá! Estaba en la playa y le dije q aprenda a leer antes de decir boludeces jajaj
Definitivamente, tomar las decisiones de forma apresurada a veces funciona y otras (la mayoría) no. En este caso, Robert actuó muy rápido!
La gente todavía no se había olvidado del rol opositor moderado de la campaña, que lo ve en la tapa de clarín con Néstor. Por más que el flaco diga que mantenía su posición pero dentro del peronismo, doña rosa (y quizás no sólo ella) entiende que se vendió.
Ahora retoma el discurso de campaña, pero hay que ver como la gente recuerda esa tapa de diario. Además, sus propuestas son hermosas...pero no tiene ni 2 legisladores para presentarlas en el Congreso. Difícil construir sólo sobre sí mismo.

Anónimo dijo...

Princesa, y por qué no nos olvidamos de las propuestas y analizamos el comportamiento de RL en términos de estrategias políticas? Desde ese punto de vista, el tipo se mandó varias macanas que seguramente le impedirán volver a ser un candidato con posibilidades de éxito. Veamos.

1. En términos del clivaje alto-bajo, tan importante en la política argentina, RL claramente es alto, por origen, estudios, estilo y roce internacional. Eso significa que su electorado natural está entre la clase media; su mayor asset político es que se puede presentar como una alternativa a la vez "seria" y "con experiencia".

2. El timing del acuerdo con Kirchner no podría haber sido peor. Aunque entonces nadie podía imaginarse el conflicto con el campo, ya en la campaña se había visto que la clase media msotraba un fuerte rechazo hacia NK. O sea, RL consideró posible un acercamiento justo cuando su electorado comenzaba a desconfiar de la posibilidad de materializarlo. Más allá de si se vendió o no, políticamente la pifió, y mucho.

3. Según él, lo hizo para competir por adentro del peronismo. Ahora, la experiencia nacional y provincial enseña que en el peronismo no hay muchos casos de internas en serio: o bien la interna es por afuera, o bien hay un acuerdo antes de la votación y se presenta una lista única (o dos listas, pero una no es más q un sparring). Veamos las posibilidades de RL en estos dos escenarios:

3.1. Si la idea es ir por afuera, su electorado potencial sería la clase media... justo los que peor se tomaron el acuerdo con NK. Dicho acuerdo, más q superfluo (¿para qué normalizar el partido si va a ir por afuera?) sería contraproducente.

3.2. Si compite por adentro, la va a tener difícil, porque su principal base electoral está fuera del PJ, y se va a tener que enfrentar con muchos pesos pesados (De la Sota, Reutemann?, Duhalde, los Saá, Busti, Das Neves) que tienen más experiencia política, peso territorial y "estilo peronista" que él. Un tipo muy astuto políticamente podría sacar partido de la situación, neutralizando a los candidatos fuertes al enfrentarlos entre sí y armar una "coalición de descontentos" que le dé la victoria (como la "ambulancia" de Menem en 1988), pero no sé si RL tiene los skills suficientes para hacer algo así.

Pero no se preocupe tanto, princesa, la situación no es desesperada: el tipo siempre va a poder armar alguna alianza con otro líder justicialista, presentándose como su candidato a ministro de economía. Sería un win-win: RL recuperaría protagonismo (y, eventualmente, poder), en tanto que el otro podría presentarse como "serio" y "confiable" en cuestiones económicas, una imagen que cualquier peronista no kirchnerista va a necesitar en 2009/11 para obtener el apoyo, aunq sea a regañadientes, de importantes sectores de la clase media.

Anónimo dijo...

Princesa, y por qué no nos olvidamos de las propuestas y analizamos el comportamiento de RL en términos de estrategias políticas? Desde ese punto de vista, el tipo se mandó varias macanas que seguramente le impedirán volver a ser un candidato con posibilidades de éxito. Veamos.

1. En términos del clivaje alto-bajo, tan importante en la política argentina, RL claramente es alto, por origen, estudios, estilo y roce internacional. Eso significa que su electorado natural está entre la clase media; su mayor asset político es que se puede presentar como una alternativa a la vez "seria" y "con experiencia".

2. El timing del acuerdo con Kirchner no podría haber sido peor. Aunque entonces nadie podía imaginarse el conflicto con el campo, ya en la campaña se había visto que la clase media msotraba un fuerte rechazo hacia NK. O sea, RL consideró posible un acercamiento justo cuando su electorado comenzaba a desconfiar de la posibilidad de materializarlo. Más allá de si se vendió o no, políticamente la pifió, y mucho.

3. Según él, lo hizo para competir por adentro del peronismo. Ahora, la experiencia nacional y provincial enseña que en el peronismo no hay muchos casos de internas en serio: o bien la interna es por afuera, o bien hay un acuerdo antes de la votación y se presenta una lista única (o dos listas, pero una no es más q un sparring). Veamos las posibilidades de RL en estos dos escenarios:

3.1. Si la idea es ir por afuera, su electorado potencial sería la clase media... justo los que peor se tomaron el acuerdo con NK. Dicho acuerdo, más q superfluo (¿para qué normalizar el partido si va a ir por afuera?) sería contraproducente.

3.2. Si compite por adentro, la va a tener difícil, porque su principal base electoral está fuera del PJ, y se va a tener que enfrentar con muchos pesos pesados (De la Sota, Reutemann?, Duhalde, los Saá, Busti, Das Neves) que tienen más experiencia política, peso territorial y "estilo peronista" que él. Un tipo muy astuto políticamente podría sacar partido de la situación, neutralizando a los candidatos fuertes al enfrentarlos entre sí y armar una "coalición de descontentos" que le dé la victoria (como la "ambulancia" de Menem en 1988), pero no sé si RL tiene los skills suficientes para hacer algo así.

Pero no se preocupe tanto, princesa, la situación no es desesperada: el tipo siempre va a poder armar alguna alianza con otro líder justicialista, presentándose como su candidato a ministro de economía. Sería un win-win: RL recuperaría protagonismo (y, eventualmente, poder), en tanto que el otro podría presentarse como "serio" y "confiable" en cuestiones económicas, una imagen que cualquier peronista no kirchnerista va a necesitar en 2009/11 para obtener el apoyo, aunq sea a regañadientes, de importantes sectores de la clase media.

Princesa Sukimuki dijo...

Maq, definitivamente en términos políticos su acuerdo no pudo ser más desafortunado.
No sólo por el momento en el cual aparecieron las fotos, sino xq nunca llegaron a establecer la letra chica del acuerdo.
O sea, se vio mucho en los medios pero nada en la realidad operativa. Así se quemó con su electorado (?) sin tener a cambio algún espacio de poder nuevo.
Es obvio q el flaco sabía muy bien que no podía competir hacia dentro del PJ (su unico amigo q movió en algun momento ciertas fichas es/era Edu), pero a su vez jugar por fuera no le había dado buenos resultados (quedó 3ro detrás de la persona q más detesta en el mundo y no metió ni un solo legislador propio en el Congreso).
Respecto a tu posible solución win-win, hay q ver si el ego de robert se lo permite. Hace ya un par de meses q no lo veo y en el medio pudo haber cambiado de opinión, pero en el verano decía q de candidato a presi no se bajaba.

Beso!

Marchante dijo...

Princesa, creo que no. La oposición está, de un modo incorrecto y carente de estratégia, utilizando el bajón del gobierno. La negativa de los muchachitos PRO de reunirse con massa si y sólo si éste define una agenda de laburo es creo una muestra de eso. Las declaraciones de CArrió desde mexico (lugar poco feliz para declarar algo) también.
Tal vez Rober cachó la onda de ponerse un poco más serio... pero hacerlo desde La Nación creo que no es el mejor nicho.

Princesa Sukimuki dijo...

En eso podes tener razòn, pero cualquier actor que se quiera ubicar como opositor debe ser escuchado por los sectores no K. Salir en La Naciòn es una buena forma de ganarse el cariño de ese pùblico.

Besos amiga!!!!